martes, febrero 14, 2006

¡En San Valentín! Ghost: Un clásico del amor

Insomniando y madrugando, tuve la oportunidad de volver a ver una película ya considerada un clásico del romance, Ghost: la sombra del amor (1990), gracias a la cual Whoopi Goldberg (Inocencia interrumpida, 1999) se consagró como la excéntrica medium, Oda Mae Brown, ganando un merecido Oscar de la Academia. Ghost también lanza a la fama a la bonita Demi Moore (Striptease, 1996), quien en esa época lucía mayor de lo que luce en la actualidad ;)

El otro protagonista, Sam el fantasma de la historia, Patrick Swayze, ya era conocido por su papel en Dirty Dancing, 1987.

Ganó dos premios Oscar a mejor actriz secundaria y mejor guión original. También estuvo nominada a mejor película, mejor música (genial y romántica) y mejor edición.

Para los de mi generación, la escena en donde Molly (Demi Moore) está haciendo una vasija de barro en la madrugada y viene Sam a "ayudarla" y se embarran juntos, será para siempre la escena non-plus-ultra del erotismo delicado.

Para los que no la hayan visto, vale la pena, aunque encontrarán varias fallitas de continuidad. La historia trata sobre esta pareja muy enamorada, en donde él es asesinado justo después de haberle prometido que siempre la protegería. Pero él fue asesinado por un motivo (4 milloncitos de dólares) y ahora ella, sin saberlo, corre peligro, razón por la cual él se quedará merodeando la Tierra buscando la manera de advertirle. Un buen día conoce a una falsa medium (Whoopi), que resulta no ser tan falsa pues tiene el don para oírlo y será ella quien lo ayude (obligada al inicio) a salvar a la chica, para poder irse al Cielo sin pendientes.

En resumen: el verdadero amor sobrepasa a la muerte.

Film recomendado para este San Valentín. Suerte para los que anden buscando pareja.

2 comentarios:

Leuzor dijo...

La escena vasija de barro ha sido considera un simbolo de sensualidad, ademas la he visto parodeada en 2 comedias (donde esta el piloto 2 y en policia 1/2 o de nombre similar con Leslie Nielsen).

monich dijo...

Fue la ùnica vez que vi a Demi Moore en una actuación aceptable. Un guión bastante sensiblero, pero con detalles inolvidables como la escena de la vasija de barro, que lo han convertido en un verdadero clásico del romance.